Pastelitos de manzana

Nunca he sido de ir a comer a las grandes cadenas de comida americana. Pero había una cosa que siempre me gustó tomar, los pasteles de manzana calientes que vendían. Me encantan los postres de manzana y este, con ese relleno casi cremoso y caliente me encantaba.

Todas las recetas que había visto siempre tiraban de pasteles con masas fritas en aceite que, en mi opinión, le quitan gracia al pastelito y además aportan calorías innecesarias.  Así que probé a hacerlos con hojaldre al horno y la verdad es que fue un éxito rotundo.

Magdalenas de plátano y chocolate

Plátano y chocolate, una mezcla que no falla jamás. Un dulce fácil de preparar con el que se puede quedar bien en una merienda o un desayuno y que suele gustar a todos.

Donuts al horno

Mi madre siempre ha sido reacia a la bollería industrial, hasta el punto que creo que el primer donut que probé debió de ser con 15 años y pagado por mí. No es algo que me parezca mal en sí mismo, todas los aditivos y grasas que les meten a los bollos que compras ya preparados dan miedo; pero hay que decir que hoy en día hacer que un niño se críe sin tomar ningún dulce de ese estilo es una pelea difícil. Así que, dado que ahora soy yo la que tiene el difícil papel de madre dictadora que prohibe las cosas buenas, quizás no estaría de más poder hacer alguna de esas en casa para que pueda disfrutar de ellas de vez en cuando y de una manera un poquitín más sana. Si quitamos la parte del bollo frito y del aceite de palma, este bollo es una merienda bastante más saludable. Aún me queda probar a cambiar la mantequilla por aceite de oliva para hacerlo mejor, pero eso para otra ocasión.

Lussekatter, bollos de Santa Lucía

El día de Santa Lucía, 13 de diciembre, la noche más larga, es una festividad importante en Suecia. Durante esa noche una procesión de muchachas vestidas de blanco y con candelabros sobre las cabezas a modo de coronas, de chicos adornados con estrellas doradas y de niños vestidos como duendecillos pasea por la ciudad para llevar luz a una noche oscura. Las niñas reparten unos bollos tradicionales preparados con azafrán y cardamomo junto con galletas de jengibre a la gente que va a ver la procesión. La festividad proviene de finales de la Edad Media pero parece beber de tradiciones incluso anteriores.
Será porque me llamo Lucía y en mi casa siempre se han celebrado los santos, pero esta tradición me gustó y un día decidí probar a hacer estos bollos de azafrán y cardamomo que nos encantaron a todos. Así que merece la pena celebrar la noche más larga del año.

Magdalenas de Ferrero Rocher

Los fines de semana suelen venir amigos a casa a jugar al rol y siempre hago algo dulce para merendar (porque todo friki sabe que no hay partidas de rol sin picoteo). Las magdalenas son un recurso fácil y que siempre suele gustar, permiten improvisar con distintos sabores y son bastante rápidas de preparar. Éstas fueron un éxito, sin duda, pero que puedes esperar del chocolate. ¿De verdad existirá gente a quien no le guste?